Las camillas cosméticas manuales son puestos de trabajo sencillos y estables, diseñados para servicios en los que cambiar la altura con frecuencia no es fundamental. Son adecuadas, entre otros, para la aplicación de extensiones de pestañas, el maquillaje permanente y determinados tratamientos de belleza.
Sus ventajas son una estructura sencilla, la ausencia de necesidad de conectarlas a la corriente y la posibilidad de crear un puesto estético con un presupuesto más controlado.
Camillas cosméticas manuales: un puesto de tratamiento estable
Al elegir el equipamiento, conviene fijarse no solo en un producto concreto, sino también en cómo funcionará todo el puesto en el trabajo diario. La ergonomía, el acceso al cliente, la facilidad de organización y la coherencia visual deben complementarse.
Cuándo tiene sentido un modelo manual
Si el especialista trabaja principalmente en una sola posición y no es necesario cambiar con frecuencia la altura del puesto, una camilla manual puede ser suficiente. Para tratamientos intensivos que requieren ajustar la posición a menudo, conviene compararla con las camillas cosméticas eléctricas.
Para la aplicación de extensiones de pestañas y servicios de precisión
Una superficie fija y estable puede funcionar bien para servicios de pestañas y cejas, siempre que su altura se adapte a la posición de la especialista. Consulta los muebles para salones de pestañas y cejas y elige la silla y la iluminación adecuadas.
Un puesto completo
Incluso una camilla sencilla debe considerarse parte del conjunto. Una silla cosmética ergonómica, una lámpara adecuada y un auxiliar móvil influyen en la comodidad de trabajo tanto como el propio mecanismo de la camilla.











